SP:
Deseamos de todo corazón que el Ministro del Interior obtenga mucho éxito con todo lo que tenga que llevar a cabo en relación a la Apee y el éxito que deseamos que tenga ese certamen en cuanto a la imagen que debe dar nuestro país.
SP:
En lo que indudablemente no podrá tener éxito es en el asunto del chuponeo y un diario de la seriedad como el Comercio manifiesta que parecería una especie de broma lo declarado y lo dice así: No sabemos si el ministro del Interior, Remigio Hernani, ha querido ponerle una dosis de humor al irremediable mal del espionaje en el Perú o es que cree haber encontrado la mejor receta para evitarlo o curarlo
Como consideramos que el ministro no está para hacer bromas, por lo menos mientras el ex ministro aprista Rómulo León siga prófugo, detengámonos por un momento en la posibilidad de qué es lo que pasaría si los peruanos atendiéramos su recomendación de simplemente no tratar asuntos importantes cada vez que conversemos por teléfono o de que encriptemos nuestros aparatos celulares.
Se produciría, por cierto, la renuncia tácita a la libertad de nuestras comunicaciones y al derecho constitucional de reserva y secreto de estas mismas.
¿Tendríamos que haber llegado a la avanzada era de la comunicación digital y al desarrollo político, social, cultural y económico que la acompaña, para ver restringido su contenido a las cosas más simples de la vida?
Muchas de las grandes transacciones comerciales y financieras se paralizarían, los contactos y citas entre los líderes del mundo entrarían en colapso y, para colmo, la paranoia pública crecería en niveles intolerables.
Algo más: la restricción de los contenidos de las conversaciones telefónicas a lo meramente telegráfico, habiendo obviado todo lo relevante, y su traslado hacia el correo electrónico terminarían por llevarnos al peor e inimaginable de los oscurantismos.
Para poner un ejemplo, si un ministro, como el propio Hernani, decide no hablar "cosas importantes" para asegurarse de no caer en las redes del chuponeo, tendría que reconocer el estado minusválido de sus funciones, pues buena parte de las decisiones de gobierno se procesa o se toma mediante la vía moderna de la telefonía fija y la celular.
Quizás Hernani ha querido decir, en el fondo, que los ministros se cuiden de tratar por teléfono con lobbistas u otros personajes oscuros, porque de lo que se trata no es solo de que los lobbistas acaten la ley de transparencia de sus actos, sino que los más altos funcionarios y dignatarios tengan puntuales y fiscalizabas restricciones para pactar contratos o acuerdos entre el Estado y las empresas privadas nacionales e internacionales.
SP:
Mientras tanto nosotros, si en broma, pensamos que jamás en la historia del Perú se ha dado una supuesta persecución a alguien que no es un asesino, no es un violador, no es un chofer de combi fugado, no es empleado publico sino simplemente un lobista. Algún día se escribirá un libro titulado ¿Y que hacia Rómulo León mientras estaba escondido? Y en relación al tema del chuponeo cabe repetir la pregunta del Comercio: ¿No será que nuestras autoridades sienten que han perdido la batalla contra el 'chuponeo' o que no la quieren librar de verdad? Y puntooooo.
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